Esta fiesta parece tener origen en la Iglesia Armenia en tiempos de San Gregorio Iluminador (s. IV), aunque el testimonio más antiguo procede de Siria oriental (ss. V-VI), apareciendo, más tarde, en la Siria Occidental y en Bizancio, donde se denominó “Transfiguración del Salvador”. En España se celebra desde el s. X y se difunde por todo Occidente, siendo, San Pedro el Venerable, su propagador. El 6 de agosto de 1457, el Papa Celestino III la introdujo en el calendario romano como recuerdo de la victoria sobre los turcos el año anterior. San Pío X la elevó a categoría litúrgica. Jesús había hablado a sus discípulos de su inminente Pasión y Muerte. Y para que no vacilasen en la fe, invita a tres de ellos – los que verían su agonía en Getsemaní, Pedro, Santiago y Juan- a subir con Él al monte Tabor. En este lugar, el Señor les mostró su gloria y esplendor, y, junto a Él, Moisés y Elías se aparecieron. Su rostro brillaba como el sol, y sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de ella, que decía: «Este es mi hijo amado en quien tengo puestas todas mis complacencias. Escúchenlo» (Mc 9, 7b). Esta voz los confortaría en el momento de la prueba. La voz del Padre es apremiante. Si Jesús es el Amado en quien tiene puestas todas sus complacencias, quiere decir que sólo se complacerá el Padre en nosotros en la medida en que nos parezcamos a Jesús, lo imitemos, reflejemos su imagen, y reproduzcamos sus gestos y Palabras. Sólo se complacerá el Padre en nosotros si escuchamos a Jesús, que es su Palabra, al que ha nombrado heredero de todo y es el reflejo de su gloria.

Oración Colecta: Oh Dios, que en la gloriosa transfiguración de tu Unigénito confirmaste los misterios de la fe con el testimonio de los profetas, y prefigurarse maravillosamente nuestra perfecta adopción como hijos suyos, concédenos, te rogamos, que, escuchando siempre la palabra de tu Hijo, el Predilecto, seamos un día coherederos de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

AdministradorSantosEsta fiesta parece tener origen en la Iglesia Armenia en tiempos de San Gregorio Iluminador (s. IV), aunque el testimonio más antiguo procede de Siria oriental (ss. V-VI), apareciendo, más tarde, en la Siria Occidental y en Bizancio, donde se denominó “Transfiguración del Salvador”. En España se celebra desde...Tu adoración diaria al Santísimo - Manual de oración y formación católica