“SI CRISTO NO HUBIERA RESUCITADO,  VANA SERÍA NUESTRA FE”
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El 14 de febrero, con el Miércoles de Ceniza, inicia el tiempo de la Cuaresma; esta palabra nos resulta familiar, pero debemos tener cuidado de no caer en la monotonía y de no profundizar en el significado de este tiempo. Sin duda alguna, en la mente de los católicos está la preparación para la Semana Santa; no es para menos, pero lo más importante es la preparación para la Pascua: no hay Cuaresma sin Pascua, es decir, no hay Semana Santa sin Resurrección.

La Cuaresma es el camino que nos conduce a celebrar la Pascua del Señor, de la cual somos partícipes y comunicadores. Debemos aprovechar cada día los elementos que la liturgia nos presenta para nuestro crecimiento espiritual, pues su riqueza y profundidad son un tesoro aún sin explotar. Los cuarenta días de este tiempo son una constante invitación y oportunidad; de nuestra parte está aceptar y seguir el camino o no.

El Miércoles de Ceniza nos presenta un fuerte llamado a la conversión si verdaderamente creemos en Dios; de lo contrario, la imposición de la ceniza se quedará en un rito de tantos que hacemos en la vida. “Conviértete y cree en el Evangelio”: quien cree en el Señor está en permanente actitud de conversión y de revisión de vida; un cristiano acomodado en su fe no cumple con los deseos del Señor.

Hermanos, no podemos llegar a la Pascua con la vida como la llevamos; se hace urgente una conversión, no sentimental, sino real, de actitudes y metas. ¿Qué aspectos de nuestra vida necesitamos cambiar en esta Cuaresma? Debemos tomar conciencia que la invitación a la Pascua siempre está abierta, pero para participar de ella se requiere de continua conversión. Hay católicos que solamente se confiesan por Semana Santa y durante el resto del año viven en pecado, o quieren “lavar” sus pecados con ofrendas y ayuno, pero no cambian su corazón. ¿Esto será correcto?

No podemos quedarnos anclados en la Semana Santa, olvidando que ella nos ayuda a vivir la Pascua (constante paso siempre hacia adelante). Si Cristo ha resucitado, nuestra tarea es llevar una vida en la Presencia de Dios. La conversión es de todos los días y así la Pascua es el verdadero camino que hacemos para participar algún día de la Vida Eterna.

En Familia, Minutos de Amor

http://www.minutosdeamor.com/wp-content/uploads/2018/02/editorial.jpghttp://www.minutosdeamor.com/wp-content/uploads/2018/02/editorial-150x150.jpgdiseñadorEditorialesEl 14 de febrero, con el Miércoles de Ceniza, inicia el tiempo de la Cuaresma; esta palabra nos resulta familiar, pero debemos tener cuidado de no caer en la monotonía y de no profundizar en el significado de este tiempo. Sin duda alguna, en la mente de los católicos...Tu adoración diaria al Santísimo - Manual de oración y formación católica
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