Archivo para Lecturas - Página 427
Lectura del segundo libro de las Crónicas (24,17-25)
Cuando murió Yehoyadá, las autoridades de Judá fueron a rendir homenaje al rey, y éste siguió sus consejos; olvidando el templo del Señor, Dios de sus padres, dieron culto a…
Lectura del segundo libro de los Reyes (11,1-4.9-18.20)
En aquellos días, cuando Atalía, madre del rey Ocozías, vio que su hijo había muerto, empezó a exterminar a toda la familia real. Pero cuando los hijos del rey estaban…
Lectura del libro del Eclesiástico (48,1-15)
Surgió Elías, un profeta como un fuego, cuyas palabras eran horno encendido. Les quitó el sustento del pan, con su celo los diezmó; con el oráculo divino sujetó el cielo…
Lectura del segundo libro de los Reyes (2,1.6-14)
Cuando el Señor iba a arrebatar a Elías al cielo en el torbellino, Elías y Elíseo se marcharon de Guilgal. Llegaron a Jericó, y Elías dijo a Elíseo: «Quédate aquí,…
Lectura del primer libro de los Reyes (21,17-29)
Después de la muerte de Nabot, el Señor dirigió la palabra a Ellas, el tesbita: «Anda, baja al encuentro de Ajab, rey de Israel, que vive en Samaria. Mira, está…
Lectura del primer libro de los Reyes (21,1-16)
Por aquel tiempo, Nabot, el de Yezrael, tenía una viña pegando al palacio de Ajab, rey de Samaria. Ajab le propuso: «Dame la viña para hacerme yo una huerta, porque…
Lectura del libro del Éxodo (34,4b-6.8-9)
En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. El Señor bajó en la…
Lectura del primer libro de los Reyes (19,19-21)
En aquellos días, Elías se marchó del monte y encontró a Elíseo, hijo de Safat, arando con doce yuntas en fila, él con la última. Ellas pasó a su lado…
Lectura del primer libro de los Reyes (19,9a.11-16)
En aquellos días, cuando Elías llegó a Horeb, el monte de Dios, se metió en una cueva donde pasó la noche. El Señor le dijo: «Sal y ponte de pie…
Lectura del libro de Isaías (52,13–53,12)
Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante…

