«VENGAN A MÍ QUE YO LOS ALIVIARÉ»

Amada familia, el mes de abril se abre ante nosotros como un tiempo luminoso, marcado por el corazón de nuestra fe: el Triduo Pascual. Desde el silencio orante del Jueves Santo, pasando por la entrega total del Viernes Santo, hasta el resplandor glorioso de la Vigilia Pascual, la Iglesia nos lleva al Misterio del Amor que vence al pecado y a la muerte. Estos días no son solo un recuerdo litúrgico, sino una invitación viva a caminar con Cristo, a dejarnos tocar por su Pasión y a renacer con Él en la alegría de la Resurrección. Cada celebración de este mes nos enseña que la cruz no es el final, sino el umbral de la vida nueva.

Con la Octava de Pascua, la Iglesia prolonga como un único gran día la fiesta del Resucitado. Durante estos ocho días, el Aleluya resuena con fuerza en nuestras comunidades y hogares, proclamando que el Señor vive y nos acompaña en todo momento. Se nos invita a renovar nuestra fe, a mirar la historia con esperanza y a descubrir que Cristo se hace presente en la Palabra, en la Eucaristía y en los gestos sencillos de amor cotidiano. El Tiempo Pascual no es un acontecimiento lejano: es una experiencia que transforma heridas y miedos en fuentes de vida y caminos de confianza.

La Liturgia nos lleva al encuentro con Jesucristo, el Buen Pastor, que conoce a sus ovejas y da la vida por ellas. En un mundo herido por la indiferencia y la confusión, Cristo nos llama por nuestro nombre y nos reúne en su rebaño para guiarnos hacia pastos de justicia y paz. Unidos a esta imagen entrañable, celebramos el Domingo de la Divina Misericordia, donde el corazón abierto de Jesús se nos presenta como refugio para los cansados, los pecadores y los que buscan consuelo. Es un tiempo privilegiado para experimentar que el Amor de Dios es más grande que nuestras fragilidades y que siempre hay un camino de retorno al abrazo del Padre.

Hermanos, nuestra revista quiere ser un espacio de contemplación y de anuncio gozoso del Evangelio. Que cada comentario bíblico sea una lámpara que ilumine la vida diaria, y que cada página despierte el deseo de vivir como testigos del Resucitado. Con gran alegría, como Revista Minutos de Amor, extendemos un saludo de ¡Feliz Pascua de Resurrección! Que Cristo, vencedor de la muerte, llene sus corazones de gozo, fortalezca su fe y los envíe como mensajeros de esperanza al mundo. Que este mes de abril sea un canto continuo de Aleluya y una renovación profunda de nuestra vida cristiana.

http://www.minutosdeamor.com/wp-content/uploads/2024/04/12-buenpastor.jpghttp://www.minutosdeamor.com/wp-content/uploads/2024/04/12-buenpastor-150x150.jpgEditorEditorialesAmada familia, el mes de abril se abre ante nosotros como un tiempo luminoso, marcado por el corazón de nuestra fe: el Triduo Pascual. Desde el silencio orante del Jueves Santo, pasando por la entrega total del Viernes Santo, hasta el resplandor glorioso de la Vigilia Pascual, la Iglesia...Tu adoración diaria al Santísimo - Manual de oración y formación católica