Archivo para Lecturas - Página 377
Lectura del libro de Isaías 42, 1-7
Así dice el Señor: «Miren a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las…
Lectura del libro de Isaías 50, 4-7
El Señor me ha dado labios persuasivos para saber decir una palabra de aliento a los cansados. Cada mañana pone alerta mi oído para que escuche dócilmente. El Señor…
Lectura del segundo libro de Samuel 7, 4-5a. 12-14a. 16
En aquellos días, recibió Natán la siguiente palabra del Señor: «Ve y dile a mi siervo David: “Esto dice el Señor: Cuando tus días se hayan cumplido y te…
Lectura del libro de Jeremías 20, 10-13
Oía el cuchicheo de la gente: «Pavor en torno; delátenlo, vamos a delatarlo». Mis amigos acechaban mi traspié: «A ver si se deja seducir, y lo abatiremos, lo cogeremos…
Lectura del libro del Génesis 17, 3-9
En aquellos días, Abrán cayó de bruces, y Dios le dijo: «Mira, este es mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de pueblos. Ya no te llamarás Abrán, sino…
Lectura de la profecía de Daniel 3, 14-20. 91-92. 95
En aquellos días, el rey Nabucodonosor dijo: «¿Es cierto, Sidrac, Misac y Abdénago, que no respetan a mis dioses ni adoran la estatua de oro que he erigido? Miren:…
Lectura del libro de los Números 21, 4-9
En aquellos días, desde el monte Hor se encaminaron los hebreos hacia el mar Rojo, rodeando el territorio de Edom. El pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra…
Lectura de la profecía de Daniel 13, 41c-62
En aquellos días, la asamblea condenó a muerte a Susana. Ella dijo gritando: «Dios eterno, que ves lo escondido, que lo sabes todo antes de que suceda, Tú sabes…
Lectura del libro de Isaías 43,16-21
El Señor, que abrió camino por el mar, atravesando aguas impetuosas, que dejó avanzar todo un ejército, con sus carros y caballos, con la tropa y sus jefes, para…
Lectura del libro de Jeremías 11, 18-20
El Señor me instruyó, y comprendí, me explicó lo que hacían. Yo, como cordero manso, llevado al matadero, no sabía los planes homicidas que contra mí planeaban: «Talemos el…

