Archivo de autor: Editor - Página 434
San Damián de Molokai
Lo han llamado "el leproso voluntario", porque con tal de poder atender a los leprosos que estaban en total abandono, aceptó volverse leproso como ellos. Lo beatificó el Papa Juan…
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 5, 17-26
Miren, los hombres que ustedes metieron en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo En aquellos días, el sumo sacerdote y todos los suyos, que integran la secta…
Santa Liduvina
Liduvina nació en Schiedam, Holanda, en 1380. Su padre era muy pobre y tenía por oficio el de "celador" o cuidador de fincas. Hasta los 15 años Liduvina era una…
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 4, 32-37
Un solo corazón y una sola alma El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues…
San Martín I
San Martín fue el último Papa martirizado. Nació en Todi, Italia, y se distinguió entre los sacerdotes de Roma por su santidad y su sabiduría. Fue elegido Papa el año…
Papa Francisco se solidariza con la región del Pacífico y suroccidente de Colombia
En un mensaje a nombre del Papa Francisco, firmado por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, frente al insistente llamado de los obispos del Pacífico y suroccidente…
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 4, 23-31
Al terminar la oración, los llenó a todos el Espíritu Santo, y predicaban con valentía la Palabra de Dios En aquellos días, Pedro y Juan, puestos en libertad, volvieron a…
San David Uribe Velasco
Nació en Buenavista de Cuéllar el 29 de diciembre de 1888. A los 14 años de edad solicitó a sus padres permiso para ingresar al seminario. Durante sus estudios mostró…
Domingo de la Divina Misericordia
"La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia" (Diario, 300) La Fiesta de la Divina Misericordia tiene como fin principal hacer llegar…
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 4, 32-35
Un solo corazón y una sola alma El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues…











